Semáforo de la Indumentaria Argentina – Julio 2018

Ropa hecha en Argentina,  en caída libre

El Semáforo de la Indumentaria Argentina de julio muestra una sensible bajaen el consumo y un aumento de las importaciones. Ambos efectoshicieron caer 6,2% la cantidad deprendas fabricadas por la industria nacional en el 1er trimestre, respecto de 2017.

En la edición de julio del Semáforo de la Indumentaria Argentina, se destaca el nuevo dato publicado por el INDEC sobre la producción nacional de ropa: cayó 6,2% en el primer trimestre del año, en relación al mismo período de 2017.

Otro aspecto negativo de la edición de julio: por primera vez desde el inicio de la publicación del Semáforo -en septiembre del año pasado-, 17 de las 18 variables presentan resultados adversos. La única excepción(el único dato en color verde) es el tipo de cambio real bilateral con China, que mostró una mejora interanual de 38% en junio de 2018. Esto otorgó un poco de aire a la industria nacional al encarecer la competencia de prendas importadas desde el gigante asiático.

En el contexto de las turbulencias cambiarias y de la habitual, estacionalidad, se registró un descenso en el ritmo de crecimiento de las importaciones de ropa: en mayo aumentaron 12,8% en dólares y 8% en cantidades respecto a igual mes de 2017, según el INDEC. Y los precios promedio de importación subieron 4,5%, movimiento que se da por primera vez desde que se elabora el Semáforo. Las exportaciones de indumentaria argentina, por su parte, mostraron un crecimiento de 1,4% en los primeros cinco meses del año respecto al mismo periodo de 2017, según los registros aduaneros del INDEC.

Respecto de las ventas de ropa, los últimos meses registraron caídas en todos los puntos de venta relevados. Según la CAME, en los comercios minoristas la reducción interanual para el Día del Padre fue del 9,6%. Ysegún el  INDEC, el descenso fue de 2,9% en Shoppings y 3% en Supermercados, ambas cosas en abril de 2018 versus abril de 2017. Esta dinámica descendente en las ventas no pudo ser compensada por el esfuerzo de la industria para contener los aumentos de precios de la ropa, que sólo subieron 17,1% interanual en mayo, varios escalonespor debajo de la inflación general del país (IPC con suba de 26,3%anual).

Ocurre que la caída de las ventas de ropa está explicada centralmente por la reducción del poder adquisitivo del salario de los trabajadores, baja que en mayo fue 2,5% para los asalariados formales, según el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET). La confianza del consumidor se redujo 0,3% en junio respecto a mayo (y 14,4% respecto a junio de 2017), mientras que las expectativas de inflación para los próximos 12 meses se posicionaron en el 30%, ambos indicadores elaborados por la Universidad Di Tella. En el relevamiento de expectativas del mercado realizado por el Banco Central, las proyecciones de crecimiento del PBI se redujeron en mayo a 1,3% para 2018, contrastando con el 2,5% de abril.

En relación a los indicadores que reflejan la evolución de los costos de las empresas de indumentaria, la tasa de interés para que las pymes accedan a financiamiento en sus cuentas corrientes promedió 45,1% durante mayo de 2018, según el Banco Central. El costo de la electricidad subió 67,5% respecto de mayo de 2017, según el Instituto de Estadísticas de la Ciudad de Buenos Aires, mientras que la nafta acumuló un aumento de 51% en junio respecto de igual período del año anterior.

Así, los costos subiendo alrededor de 50-60% interanual,junto a menores ventas, a lo que se sumó que los precios de los productos se ajustaron sólo un 17%,constituyó un combo dañino para la rentabilidad de las empresas del sector.

Por último, el Ministerio de Trabajo aún no actualizó la información referida a los puestos de trabajo asalariados registrados en la Seguridad Social. Según sus últimos datos disponibles, entre el tercer trimestre de 2017 y mismo período de 2016 se perdieron 4.055 puestos en la confección de indumentaria argentina, cifra que equivale a una reducción de 8,5% en el plantel del personal de nuestras industrias.

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Cuánto incide la industria textil-indumentaria en una jornada económica

La semana pasada el Ministerio de Hacienda de la Nación publicó la estimación del impacto económico por sector tras el paro general del 25 de junio. En base a datos publicados por el Gobierno, durante la jornada la pérdida económica total estuvo valuada en alrededor de $28.000 millones. De este total, aproximadamente $5.400 millones correspondió al sector de la industria manufacturera dejando en evidencia que la industria resulta el sector que genera la mayor contribución de valor a la economía nacional.

Ahora bien, si tomamos solo el segmento industrial de la cadena textil-indumentaria este número ascendería a los $300 millones en solo un día hábil y sin tener en cuenta al segmento vinculado al comercio (estimación CIAI en base a INDEC).

De esta manera, la industria textil-indumentaria continúa mostrando una posición de peso en el entramando productivo local generando valor agregado, impulsado la creación de empleo y traccionando al conjunto de la economía.

Fuente: American Retail en base a Ministerio de Hacienda

 

 

Informe Importaciones Prendas de Vestir: Enero – Marzo 2018

Durante el mes de marzo las importaciones verificaron una caída con respecto al mismo mes del año anterior. Así, dichos guarismos  se ubicaron en torno al -29,6% en dólares y -19% en kilos lo que redundó en que el valor importado superara los USD 50,3 millones y el volumen, los 2,6 millones de kilogramos en un mes (ver Cuadro Nº2 del Informe adjunto).

Comparando con marzo de 2016, tanto los valores como los volúmenes de prendas importadas verificaron importantes aumentos: +41% y +97%, respectivamente,  mientras que los precios cayeron un  – 27%.

Con respecto a los datos agregados de los primeros tres meses  del año en relación igual periodo 2017, estos mostraron un incremento que rondó el 12,6% en dólares y el 25,5% en kilogramos, alcanzando, los USD 162,2 millones y los  7,9 millones de kilogramos (ver Cuadro Nº1 del Informe adjunto). Tanto en dólares como en volumen, las cifras han resultado las más altas de –al menos- los últimos 17 años (ver Gráficos Nº 1 y 2 del Informe adjunto). Por su parte, el precio por kilo promedió los USD 20,42, dejando en evidencia una caída interanual del 10% en el primer  trimestre del año y continuando por la senda bajista desde el año 2016.

Los principales orígenes durante el periodo analizado  no variaron sustancialmente a los registrados en 2017 (ver Cuadro Nº3 del Informe adjunto). Siguiendo la tendencia, China se ubicó en el primer lugar durante los primeros tres meses del año alcanzando una participación del 61,3% del volumen total de indumentaria importada (ver Cuadro Nº4 del Informe adjunto). El valor total desde dicho origen superó los USD 99,4  millones durante el trimestre mientras que en kilos la cifra ascendió a los 5,5 millones. El precio promedio por kilo, con USD/Kg 18,09, se ubicó por debajo del promedio general.  Le siguen con valores y volúmenes mucho menores Vietnam, Bangladesh , Perú e India

Hacia el interior del universo de los rubros de productos más importados en el trimestre se encontraron, en primera instancia, los abrigos  con un 26,42% del total importado, los pantalones con un 17,28 % de participación y sweaters con un 17,17%  (ver Cuadro Nº7 del Informe adjunto). El 73% de los abrigos provinieron de China.

Dentro del rubro de abrigos lideraron el ranking de productos los de fibras sintéticas tanto masculinos como femeninos. (ver Cuadro Nº6 del Informe adjunto).

Se estima que en los próximos meses se amesetarán los volúmenes de importación, como consecuencia de la estacionalidad del ciclo de producción y comercialización y del incremento del tipo de cambio. En relación a los precios existe preocupación en el sentido de que las bajas son superiores a las que se perciben en las ventas on line en los mercado de origen.

Desde Aquí pueden acceder al anexo estadístico 

 

Semáforo de la Indumentaria Argentina

Nafta, tasa y luz, los tres costos que complican a la indumentaria

Con subas anuales de 43,8% y 67,5% para combustible y energía eléctrica y un costo de financiación de 35,7% al año, las fábricas y los comercios de ropa sufren mermas en su rentabilidad, en un mercado que ya está sufriendo por los importados.

En esta nueva edición del Semáforo de la Indumentaria Argentina, se destaca el intenso incremento en los costos del sector lo que afecta la competitividad de la industria nacional. Veamos caso por caso.

En abril se registró un aumento interanual de 43,8% en el valor de la nafta, principal determinante de los costos logísticos. Por su parte, la tasa de interés con que se financian las pymes en cuenta corriente se ubicó en 35,7% anual, inflando así los costos financieros. Mientras tanto, la energía eléctrica se encareció 67,5% en la Ciudad de Buenos Aires durante el último año, según el Instituto Estadístico de la Ciudad.

Las ventas de indumentaria reflejan un comportamiento dispar según el canal de comercialización que se analice. El más importante, los comercios minoristas, registraron caídas en las ventas de 2,8% en marzo de 2018 comparado con marzo de 2017, según la CAME. El segundo canal, la venta de ropa en shoppings de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano Bonaerense mostró una recuperación de 3,5% en febrero de 2018 respecto a igual mes de 2017, según el INDEC. En el mismo período, las ventas de indumentaria y productos textiles en supermercados de todo el país mostraron una suba de 15,1%.

Como se mencionó en ediciones anteriores del Semáforo, la evolución futura del consumo de ropa dependerá de lo que ocurra con el poder adquisitivo de la población. La aceleración inflacionaria de los primeros meses del año llevó a una caída de 1,4% en los salarios reales de los trabajadores formales, según registró el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET). Así, el resultado de la carrera entre precios, tarifas y salarios será determinante.

En este contexto, los recientes aumentos de las tarifas de los servicios públicos parecen haber afectado a la confianza de los consumidores, que cayó 8,5% en abril, según la encuesta realizada por la Universidad Torcuato Di Tella. Con respecto a abril de 2017, la caída es aún mayor: 13,2%.

Los precios de las prendas de vestir tuvieron un aumento de 17,4% en marzo de 2018 respecto a mismo mes del año anterior, según el INDEC. Esta suba se posiciona un escalón por debajo del nivel general de inflación del 25,4%, según el propio INDEC.

La presión de costos se da en un escenario de crecimiento de la importación de prendas de vestir: durante el primer trimestre del año, la suba interanual fue de 12,6% en dólares y 25% en toneladas, según el INDEC. El precio promedio de las importaciones de ropa mostró una caída de 10%. El tipo de cambio real con China, principal destino de la ropa importada, mostró una suba de 16,1% en marzo de 2018 respecto a mismo mes de 2017, según el BCRA.

Por su parte, las exportaciones de ropa cayeron 1,4% en el primer trimestre del año respecto a mismo periodo de 2017, según los registros aduaneros del INDEC.

Ante la caída del consumo de ropa y el aumento de las importaciones, la producción nacional de indumentaria cayó 2,1% interanual durante el cuarto trimestre de 2017, último dato disponible en INDEC. De esta forma, el año 2017 cerró con una caída de 5,7%, que se sumó a la caída del 2016 de 11,7%. En combinación, la fabricación argentina de prendas de vestir se redujo 16,7% durante los últimos dos años.

La reducción de la producción industrial repercutió en la pérdida de puestos de trabajo asalariados registrados en la Seguridad Social. Según los últimos datos disponibles en el Ministerio de Trabajo, entre el tercer trimestre de 2017 y mismo período de 2016 se perdieron 4.055 puestos, cifra que equivale a una reducción de 8,5% en el plantel del personal de nuestras industrias.

Por último, para todo 2018, el consenso de las expectativas del mercado estima un crecimiento económico de 2,5%, según el relevamiento del Banco Central.

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Semáforo de la Indumentaria Argentina – Abril 2018

Con un fuerte componente importado, los supermercados ganan peso en el mercado de la indumentaria

 

La nueva edición del Semáforo de la Indumentaria Argentina confirma el aumento de los supermercados como canal para la venta de ropa, algo que ya se daba en 2017. Las tiendas minoristas confirman su baja en las ventas, mientras que los shoppings crecieron un 4,2%, marcando quizás un cambio de tendencia.

 

En la presente edición de abril del Semáforo de la Indumentaria Argentina, generado por la CIAI, aportamos los habituales datos mensuales. A ello sumamos un rápido balance de lo ocurrido desde la primera edición de esta herramienta, en agosto del año pasado.

Así, en primer lugar, mientras que las ventas de ropa en los negocios minoristas y en los shoppings tendieron a caer en 2017, los supermercados incrementaron su peso en el mercado. En ese mismo sentido, se confirma la tendencia en el presente Semáforo: al tiempo que  las ventas minoristas cayeron un 2,8% interanual, las ventas en supermercados subieron 1,6% en enero en relación al mismo mes del año anterior.

Ahora bien, en los shoppings hay una nota nueva: a pesar de la caída registrada durante buena parte de 2017, en enero las ventas en los centros comerciales de GBA se incrementaron 4,2% -en términos reales y en relación a enero del 2017- mostrando cierta reversión de lo acontecido a lo largo del año pasado.

En paralelo al incremento de ventas en supermercados, se observó el fuerte crecimiento del componente importado de prendas: computando solamente febrero, las compras al exterior marcaron un aumento del 47,5% en dólares y 58,1% en volumen con respecto a febrero del año pasado.

Se resalta, además, que la dinámica del tipo de cambio real con China –origen que representa alrededor del 75% del total de las prendas importadas- permitió cierto abaratamiento de dichas importaciones a lo largo del período. Sin embargo, a partir de marzo, se observa alguna reversión de esta tendencia, en buena medida debido a la devaluación nominal del peso argentino y la apreciación relativa de la moneda china en relación al dólar.

Sin embargo, a pesar de estos movimientos en la cotización de las monedas, el precio de las prendas importadas cayó un 6,7% en el mes de febrero de 2018 en relación a febrero de 2017.

Por su parte, los aumentos de los precios de la ropa se mantuvieron por debajo del nivel de inflación, de acuerdo a los datos publicados por el INDEC. En ese marco, la caída del consumo fue, en gran medida, impulsada por el deterioro del poder adquisitivo del salario que, en febrero de este año, mostró una baja interanual del 2%.

Así, en un escenario marcado por la caída del consumo y el aumento del nivel de importación, la caída de la producción física de indumentaria fue otra de las tendencias que se habría consolidado a lo largo del 2017. En rigor, hacia el último trimestre del año dicha contracción se ubicó en torno al 2,1% con respecto al mismo trimestre de 2016.

Vinculada a esta caída de la producción -fruto del achicamiento del mercado, tanto interno como de exportación, durante 2017- se observó cierta tendencia a la precarización laboral durante el año. A este respecto, los indicadores mostraron el crecimiento del empleo informal y la reducción de puestos de trabajo registrado. Según los últimos datos disponibles, la cantidad de costureros asalariados registrados cayó un 8,1% interanual en el segundo trimestre de 2017, a la par que se estima, en base a la EPH-INDEC, que los costureros informales se incrementaron en 35 mil para igual período.

Otro punto a resaltar, que registró un fuerte impacto en la producción de indumentaria, se encuentra asociado a los costos de producción. En efecto, hubo importantes aumentos a lo largo del período tales como en el costo de financiamiento, el costo energético y los costos de logística, estos últimos traccionados por el precio de los combustibles.

En primera instancia, la tasa de interés para el financiamiento en cuenta corriente PyME ascendió al 35,8% en febrero de 2018 según datos del Banco Central y en línea con la pauta de tasas que lleva adelante el organismo.

Luego, el costo de la energía eléctrica superó el 118,2% de aumento en febrero de 2018 en relación al mismo mes del año anterior; en tanto que el precio de la nafta súper, que da cuenta del costo de logística, registró aumentos en torno al 36,9% interanual también en febrero de 2018.

Como contrapartida, se observó que el mercado mantiene sus expectativas positivas en relación al crecimiento de la economía –a pesar de corregir ligeramente a la baja- esperando hacia el mes de febrero un incremento del PBI del orden del 2,7% para 2018. A su vez, la confianza del consumidor medida por la Universidad Di Tella se mantuvo al alza durante todo 2017 y permaneció sin variaciones en marzo del corriente año.

Sobre el Semáforo de la Indumentaria Argentina

El Semáforo de la Indumentaria Argentina desarrolla 18 variables con los principales indicadores del sector. A comienzos de cada mes brindamos esta herramienta actualizada a los medios de comunicación y a la opinión pública, de modo de contar con una fuente de información confiable y permanente sobre la actividad.

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Informe sobre importaciones de prendas de vestir: Enero 2018

Capítulos 61 y 62 del Nomenclador Común del Mercosur

El mes de enero de 2018 verificó un importante nivel de crecimiento de las importaciones de prendas de vestir en relación al año anterior. En rigor, estas promediaron los 61,2 millones de dólares y 4 millones de kilos implicando un aumento interanual del 59,8% y 83,3%, respectivamente (ver Cuadro Nº1 del Informe adjunto). Estas cifras resultan las más altas de –al menos- los últimos 17 años (ver Gráficos Nº 1 y 2 del Informe adjunto).

Con respecto a los precios por kilo, estos alcanzaron los USD/Kg 19,74 mostrando una baja del orden del -12,8% en relación a enero de 2017. De esta forma, los precios internacionales continúan por la senda bajista desde el año 2016.

Cabe remarcar que en la comparación con enero de 2016, los valores y volúmenes de importación de indumentaria han registrado incrementos importantes que se ubicaron en torno al 132% en dólares y al 232% en kilogramos mientras que los precios se deprimieron un -30%.

Los orígenes de las compras al exterior estuvieron en línea con la tendencia de años anteriores con China encabezando, por lejos, el ranking. En efecto, de los USD 61, 2 millones ingresados en enero, USD 34,7 millones lo hicieron desde China, es decir, el 57% del total del mes (ver Cuadro Nº3 del Informe adjunto). Si bien la participación chino disminuyó en comparación con enero 2017, el monto y el volumen se incrementaron considerablemente, a saber, un 43% y 44%, respectivamente.

En los siguientes lugares se ubicaron, Bangladesh (6,1% del volumen total), Vietnam (16,6%), India (2%) y Perú (1,2%), todos ellos ganando participación sobre el total del nivel de importaciones. Se destaca particularmente, el crecimiento de Bangladesh y Vietnam y la caída de los precios promedio. Esta estructura de orígenes muestra un gran nivel de concentración de las mismas en China pero también en los primeros 3 países que, conjuntamente, representaron al 83% de las compras al exterior de enero.

Tanto China como Vietnam registraron precios por kilo menores al promedio resaltando el bajo precio de las prendas originarias en Vietnam que se ubicó por debajo de los USD/Kg 6,37.

El resto de los principales orígenes registró precios superiores al promedio que se encontró dominado por China y Vietnam. Dentro de los precios más altos se encontraron las prendas de Perú (USD/Kg 53,03) y Marruecos (USD/Kg 51,11). Un incremento de precios que sobresalió en el mes ha sido el de la indumentaria de Brasil que pasó de los USD/Kg 16,54 en enero 2017 a los USD/Kg 47,10 un año después. En paralelo, entre las contracciones de precio más llamativas se encontró Vietnam, que pasó de USD/Kg 38,03 a USD 6,37, y Colombia (de USD/Kg 68,51 a USD/Kg 24,63).

Dentro del universo de los rubros de productos más importados en el mes de enero se encontraron, en primer lugar, los abrigos con USD 13,8 millones y alrededor de 560 mil kilogramos (ver Cuadro Nº5 del Informe adjunto). En su mayoría, estos últimos fueron importados desde China (71%; y a precios más bajos que el resto de los orígenes) y recién luego, desde Vietnam (13%) y Bangladesh (5% de peso pero con un crecimiento interanual muy fuerte tanto en valor como en volumen). Entre los productos más demandados del rubro se encontraron los abrigos de fibras sintéticas tanto masculinos como femeninos (ver Cuadro Nº4 del Informe adjunto)

El segundo rubro correspondió al de los pantalones que alcanzó un valor de USD 12,9 millones a través de 555,9 mil kilos y marcó un aumento interanual de los más importantes, a saber, +409% en volumen (ver Cuadro Nº5 del Informe adjunto). China vuelve a encabezar el ranking con el 45% de la participación en el total; no obstante lo cual, el rubro presenta un mayor grado de desconcentración ya que aparece un mayor número de orígenes tales como Paraguay (10% de peso, segundo en el ranking), Bangladesh (8%, creciendo fuertemente en volumen), Colombia (6%), Turquía (5% y un incremento en relación a enero 2017 muy superior al promedio), entre otros. Con respecto a los productos del rubro, el primero del ranking resultaron los pantalones femeninos de algodón que superaron los 193 mil kilos posicionándose como el tercer producto más importado del mes mientras que pantalones masculinos de algodón ocupa el sexto lugar con 168,6 mil kilos y un precio promedio mayor al registrado para los femeninos (ver Cuadro Nº4 del Informe adjunto).

El tercer rubro de importación correspondió a sweaters cuyo monto ascendió a los USD 10,5 millones y su volumen superó los 423 mil kilos. China también encabezó este ranking con el 68% del total, seguido por Bangladesh y Camboya. Hacia el interior del rubro, y alcanzando el primer lugar en el ranking de productos, se observaron los sweaters de fibras sintéticas con un monto mayor a los USD 6,8 millones (ver Cuadro Nº4 del Informe adjunto). También los sweaters de algodón ingresaron de forma importante casi alcanzando los USD 3,4 millones.

En el análisis del resto de los rubros de indumentaria se observó que China lideró todos los rankings con excepción de Chaquetas (sacos) en donde fue superada por Francia por muy escaso margen; Trajes y conjuntos en el cual aparecen Camboya, Indonesia y Suiza; y Conjuntos de abrigo para el deporte en donde predomina el sudeste asiático. En relación al resto de los productos, se observó el peso de las remeras interiores de algodón con un monto superior a los 2,1 millones de dólares en enero y las camisas y blusas femeninas de fibras sintéticas con un monto similar (ver Cuadro Nº4 del Informe adjunto).

Por último, se destaca en líneas generales el gran dinamismo de países del sudeste asiático que mostraron porcentajes de incremento interanual muy superiores al promedio destacándose Bangladesh y Camboya.

Ahora bien, en marco de las negociaciones internacionales vigentes, resulta importante mencionar que las importaciones de los países-miembro de la Unión Europea registraron cierta relevancia en los rubros de remeras y ropa interior masculina en el caso de Portugal; Chaquetas (sacos) y complementos de vestir en el caso de Francia; Italia en corbatas, calzas y medias; Mallas masculinas de Eslovaquia; y Corbatas de España.

Por otra parte, la indumentaria con origen en países del Mercosur que fue importada durante enero correspondió a los rubros de Pantalones, Indumentaria interior masculina, mallas femeninas en el caso de Paraguay; Chaquetas (sacos) en el caso de Uruguay (saliendo del ranking en varios rubros); y Remeras para Brasil.

Colombia, cuyo acuerdo de complementación económica entro en vigencia hacia fines de 2017 (ACE-72), ingresó al ranking de rubros como origen en las siguientes categorías: (a) Pantalones con 36 mil kilos; (b) Remeras con 25,3 mil kilos; (c) Prendas para bebés con 7 mil kilos; y (d) Ropa interior femenina con 2,6 mil kilos (722,8 millones de dólares).

Haciendo click en “Descargar” podrán acceder al anexo estadístico.

 

Semáforo de la Industria Argentina de Confección de Indumentaria – Marzo 2018

La venta de ropa en los comercios cayó 1,5% en enero

En los shoppings de GBA, por su parte, la caída fue del 7% en el acumulado de 2017 contra 2016. En los supermercados de todo el país, sin embargo, el rubro indumentaria y textiles creció 6,8% el año pasado.

La nueva edición del Semáforo de la Indumentaria Argentina, correspondiente a marzo de 2018, deja en evidencia que las ventas de indumentaria no logran recuperar la senda del crecimiento. En los comercios minoristas las compras cayeron 1,5% en enero de 2018 contra igual mes de 2017, según la encuesta mensual realizada por la CAME.

Por su parte, las ventas de indumentaria en los shoppings de CABA y el conurbano bonaerense crecieron 1,4% interanual en diciembre según el INDEC, una suba insuficiente para compensar los bajos niveles de consumo de 2016. Además, en el acumulado total de 2017, las ventas de prendas de vestir en shoppings cayeron 7% respecto del año anterior. Sin embargo, en los supermercados de todo el país, las compras de ropa y productos textiles subieron 6,8% en diciembre respecto al mismo mes de 2016.

Este débil desempeño del consumo está principalmente asociado a la pobre recuperación del poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores, que sólo crecieron 0,4% entre diciembre de 2017 y diciembre de 2016, según el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET).

Las perspectivas futuras sobre el consumo de ropa dependen de diversas variables, aunque una resulta clave: el resultado de la carrera entre los precios y los salarios. Según muestra el Semáforo -generado cada mes por la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI)-, el consenso de los analistas del mercado prevé una inflación en torno al 20% para 2018, al tiempo que el Gobierno apunta a cerrar las negociaciones paritarias en torno a la meta inflacionaria del 15%. La concreción de ambas expectativas supondría la reducción del poder de compra de los trabajadores, lo que impactaría negativamente en las ventas de ropa.

Por su parte, la entrada de prendas importadas subió 59,8% en enero de 2018 comparado con el mismo mes de 2017. Si se analiza el comportamiento de las cantidades importadas de indumentaria, el incremento fue aún superior, de 83,3%. El precio promedio de la ropa importada, por otra parte, bajó 12,8%, según información del INDEC. Y el tipo de cambio real con China, principal origen de la prendas extranjeras, mostró una suba de 12,3% en febrero de 2018 respecto de febrero de 2017, según el BCRA.

Por su parte, las exportaciones de ropa cayeron 22,8% en enero de 2018 respecto al mismo mes de 2017, según los registros aduaneros del INDEC.

La caída del consumo de ropa llevó a un abaratamiento relativo de los precios de las prendas, que sólo aumentaron 16,9% entre enero de 2017 y enero de 2018. Esto es, varios escalones menos que el 25% de inflación general de la economía argentina, según las mediciones del INDEC.

Como consecuencia de la caída del consumo de ropa y el aumento de las importaciones, la producción nacional se redujo: la baja fue de 1,1% interanual durante el tercer trimestre de 2017, el último dato disponible en INDEC.

La caída de la producción industrial, a su vez, fue de la mano de la pérdida de puestos de trabajo, computando a los asalariados que están registrados en la Seguridad Social por la industria de confección de ropa argentina. Según los últimos datos disponibles en el Ministerio de Trabajo, entre el segundo trimestre de 2017 y el mismo período de 2016 se perdieron 3.925 posiciones, cifra que equivale a una reducción de 8,1% en el plantel del personal de nuestras industrias.

Por último, con respecto a indicadores más generales, el consenso de las expectativas del mercado estima un crecimiento económico de 3% para 2018, según el relevamiento del Banco Central. Asimismo, los referidos aumentos generales de precios no sólo afectaron la capacidad de consumo de ropa, sino que también encarecieron los costos de las industrias y los comercios. En enero de 2018, por caso, la energía eléctrica mostró un aumento de 174,4% respecto de enero de 2017, según el Instituto Estadístico del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Y la nafta súper sufrió nuevos aumentos en febrero de 2018, con lo cual acumula una suba de 36,9% respecto de igual período de 2017.

En este contexto, la confianza del consumidor cayó 3% en febrero respecto a enero, según la encuesta realizada por la Universidad Torcuato Di Tella (sin embargo, si se compara este indicador con respecto a febrero de 2017, el valor muestra una suba de 7%).

Finalmente, a pesar de la decisión del Banco Central de la República Argentina (BCRA) de iniciar un camino descendente en la tasa de rendimiento de las LEBACs, el sistema financiero mantiene en 35,8% anual la tasa de interés para financiar a las pymes en cuenta corriente, restando así competitividad a la industria nacional.

 

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