SEMÁFORO DE LA INDUMENTARIA ARGENTINA

La suba del dólar impacta fuerte en los costos de la indumentaria

Con naftas y energía dolarizadas combinado conla suba de las tasas de interés para frenar la corrida cambiaria, los fabricantes del sector sufren agudas caídas en sus márgenes. Y, contra lo esperado, la importación de ropa volvió a crecer fuerteen agosto.

La devaluación del peso argentino en agosto y septiembre se tradujo en fuertes aumentos de costos que, unidos a la baja del consumo de prendas, impactó negativamente sobre la rentabilidad de las empresas de indumentaria.

La nueva edición de octubre del Semáforo de la Indumentaria elaborado por la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI)muestra la incidencia negativa del aumento de las tasas de interés del sistema bancario en el sector. En agosto de 2018, una PyME pagó 54,7% de tasa de interés anual para financiar un adelanto en cuenta corriente, según datos del propio Banco Central de la República Argentina (BCRA). Y para descontar cheques, la tasa ronda el 70% anual. Estas decisiones del BCRA generangraves consecuencias sobre los costos de nuestras industrias y marcas.

Con semejantes valores en las tasas de interés, la cadena de pagos queda al borde de la ruptura y se torna imposible toda inversión productiva. Asimismo, el nuevo régimen monetario definido en el segundo acuerdo con el FMI, que entrará en rigor esta semana, sólo profundizará este sendero. Cabe recordar que esta situación se da en un contexto de escasadisponibilidad de líneas de crédito accesibles para PyMEs, como lo fue la Línea de Créditos para la Inversión Productiva (LCIP), donde se prestaba a una tasa menor al promedio del mercado. Tal programa estuvo vigente a partir de 2012 y fue finalizado por el Gobierno de Cambiemos. Actualmente, solo se sostuvo la línea que ofrece el Banco BICE para este tipo de inversiones.

Por otra parte, el Gobierno Nacional decidió encarar la reducción del déficit público a través de la disminución de subsidios a los servicios públicosy al mismo tiempo dolarizar los valores de la energía y los combustibles. Esta combinación de políticas llevó a un fuerte aumento de los costos de los servicios para las empresas de la cadena de valor en la indumentaria. Sólo a modo de ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires la electricidad se encareció 108,8% en agosto de 2018 comparado con agosto de 2017, según datos del Instituto Estadístico de la Ciudad. Algo similar sucedió con las naftas que experimentaron tres subas en septiembre, lo que arroja un aumento anual acumulado de 90,4%.

A contramano de lo que muchos podrían esperar, las importaciones de ropa a través de la Aduana volvieron a crecer fuertemente durante agosto respecto a igual mes de 2017: en dólares crecieron 28,1% mientras que en cantidades el aumento fue aún mayor, 39,1%, según el INDEC. El precio promedio de la ropa importada cayó 7,8%. Por su parte, las exportaciones profundizan su caída: en los primeros ocho meses del año disminuyeron 11,6% respecto a igual lapso de 2017.

Es notable cómo todavía la fuerte depreciación delpesono se ve reflejada en el comportamiento del comercio exterior de ropa.Enefecto, para septiembre de 2018 la paridad cambiaria conChina (origen del60% de nuestras importaciones de prendas) mejoró 60,6% respecto de agosto de 2017, como informóelBCRA.

Según CAME, las ventas de ropaen comercios minoristas de todo el país profundizaron su caída en septiembre, al reducirse 9,5% respecto al mismo mes de 2017. Enlos shoppings de CABA y el Conurbano,las ventas de ropa aumentaron0,9% interanual en julio de 2018, mientras que las ventas de indumentaria y productos textiles en supermercados de todo el país crecieron10,8%, lo que demuestra que la demanda de consumo se ha trasladado hacia ropa de menor precio y calidad.

Según información del Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET), el poder de compra de los trabajadores formalesde la economía argentina (un sector más protegido respecto de los empleados informales) cayó 8,3% en agosto de 2018 contraagosto de 2017. A su vez, el aumento de septiembre de las jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares llevó a un incremento nominal de 19,1% en los últimos doce meses, lo que implica 15 puntos porcentuales por debajo de la inflación registrada hasta agosto por INDEC. De comprobarse las estimaciones privadas que señalan una inflación mensual para septiembre de alrededor de 6%, las jubilaciones y asignaciones habrán crecido 20 puntos por debajo de los precios. Las últimas caídas similares en el poder adquisitivo de los ingresos de la población tuvieron lugar en la crisis de 2001-2002.

Según la encuesta de laUniversidad Di Tella, la confianza de los consumidores sufrió una fuerte caída en septiembre de 7% respecto a agosto de 2018. En la comparación con septiembre de 2017, el indicador muestra un desplome de 34%.

Los precios de la ropa tuvieron un aumento promedio de 20,8% en agosto respecto al mismo mes del año anterior, según INDEC. Comparado con la inflación general (+34,4%),queda en evidencia que las prendas se abarataron respecto al crecimiento de los precios promedio de la economía.

Por su parte, la producción nacional de ropa tuvo una reducción interanual de 1,8% en el segundo trimestre de 2018 contra igual lapso de 2017, según INDEC. El ex Ministerio de Trabajo de la Nación (actualmente Secretaría) informó una caída de 7,7% en la cantidad de trabajadores registrados en el sector de Confecciones en el primer trimestre de 2018 respectoa mismo trimestre de 2017 (3.510 puestos menos).

Por último, todos los meses el BCRA realiza su Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) en base a encuestas a más de 50 consultoras, universidades y centros de estudios de bancos. La edición de septiembre arrojó como resultados que se espera que el 2018 finalice con una inflación de 44,8%, que de cumplirse, sería el valor más alto desde 1991. Por su parte, se espera que la contracción del PBI se ubique en 2,5% durante 2018, y también se reduzca 0,5% en 2019.

En conclusión, las variables que describe el Semáforo de la Indumentaria de octubre dejan en evidencia que son las decisiones de política económica, ajenas a la productividad y la eficiencia de las empresas del sector, las que inflan los costos. Dada la recesión, la caída del consumo y el aumento de las importaciones, el sector no traslada a precios estos aumentos de costos, sino que los absorbe a través de caídas en su rentabilidad. Muchas empresas alcanzan pérdidas y las que no tienen fondos financieros para soportar, terminan en la quiebra. Esto provoca la destrucción de puestos de trabajo y de capacidades empresarias acumuladas con mucho esfuerzo en las últimas décadas. La situación es grave y el nuevo acuerdo con el FMI y el compromiso del Gobierno de profundizar este camino de políticas económicas, sólo provoca que las perspectivas futuras sean aún más desalentadoras.

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CIAI en las Sesiones de Tendencias de LYCRA®

El pasado 18 de septiembre la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) fue invitada a una nueva edición de las Sesiones de Tendencias de la marca LYCRA®.

El evento, el cual se realizó en el Museo de Arte Latinoamericano (MALBA), contó con distintos expositores quienes brindaron un panorama acerca del mercado de la industria textil actual, modos de consumo y el retail. Algunos de los oradores fueron: Denise Sakuma, Directora del negocio LYCRA® para Sudamérica; Claudio Drescher, presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria; Soledad Offenhenden y Florencia Mangini, de Visiones Fashion Trend Seminar; y Daniel Stilerman,  Head de Data e Insights de Google Argentina.

El presidente de la CIAI, Sr. Claudio Drescher, junto al economista Gustavo Ludmer,  presentó el informe “Cadena de Valor Textil – Indumentaria: un modelo productivo a repensar”, donde hizo hincapié en la evolución de la cadena de valor, las ventas de indumentaria argentina y brindó un panorama del caso de China y Portugal.

A continuación podrán acceder al informe completo:

Presentación Drescher y Ludmer Lycra (1)

 

 

 

 

Informe Exportaciones de Prendas de Vestir: Enero – Julio 2018

INFORME EXPORTACIONES DE PRENDAS DE VESTIR 

Capítulos 61 y 62 del Nomenclador Común del Mercosur

Período considerado: ENERO –JULIO 2018

 

En el mes de julio las exportaciones de indumentaria apenas superaron los USD FOB 1,4 millones disminuyendo un  -28% en dólares en relación al mismo mes del año anterior. No obstante, los volúmenes exportados verificaron un alza interanual del +13% en kilogramos totalizando 47,7 mil Kg (ver Cuadro Nº2 del Informe adjunto).

La caída en el valor exportado estuvo lógicamente explicada por los menores precios promedio por kilo del mes ya que estos sufrieron una contracción del -37% en comparación con julio de 2017: pasaron de USD/Kg 46,52 a USD/Kg 29,54. La caída fue notoria incluso con respecto al mes anterior, mes en el cual los precios por kilo promediaron los USD/Kg 44,53.

En el acumulado anual se registraron ventas al exterior por USD FOB 13,1 millones mientras que el volumen ascendió a los 326,5 mil kilos (ver Cuadro Nº1 del Informe adjunto). En efecto, las ventas al exterior en los primeros siete meses del año cayeron un -9,4% en valor y un 0,5% en kilogramos en relación al mismo período del 2017.

Ahora bien, comparando este período con el mismo pero del año 2015, la caída resulta de gran relevancia: -58% en dólares y -45% en kilos. De esta manera, los datos del acumulado del 2018 muestran que los valores y volúmenes de exportación resultan los más bajos de -al menos- los últimos 17 años (ver Gráficos Nº 1 y 2 del Informe adjunto). En relación a los precios promedio por kilo de enero-julio 2018, estos profundizaron la baja cayendo un -9% en relación al mismo período del 2017 y un -23% en relación al mismo período pero de 2015.

En el marco de un mercado interno con menor volumen de ventas y con aumento de la participación de los productos importados, las exportaciones resultan insuficientes para impactar de manera positiva y contundente sobre la industria de la confección local. El nuevo tipo de cambio tenderá a impactar positivamente sobre la competitividad precio de nuestras ventas al exterior por lo que su impulso a través de distintas medidas de incentivo serán clave de cara a potenciar sus efectos.

Finalmente, se destaca que el precio por kilo del período rondó los USD/Kg 40,04 verificando –al efectuar la comparación con las prendas importadas cuyo precio por kilo promedió los USD/Kg 21,43- el alto contenido de valor presente en las exportaciones argentinas de indumentaria, particularmente en materia de diseño, y su gran potencial en ese sentido.

INDEC: Los cambios en la publicación de datos de comercio exterior

Hace varios meses que el INDEC ha discontinuado la desagregación otrora habitual con la cual presentaba los datos de comercio exterior. Muchos datos ahora figuran bajo la etiqueta ‘Confidencial’ – impidiendo conocer con precisión buena parte de los datos que solemos analizar como los agregados comerciales por capítulo, los destinos de exportación y las operaciones de algunas posiciones en particular, entre otras cuestiones.

Según el organismo, y en función de proteger el secreto estadístico, se agrupan bajo esta categoría ‘confidencial’ las operaciones con un número insuficiente de operadores (menor a tres). Por otro lado, si la posición arancelaria NCM tiene un número suficiente de operadores, se muestra el total operado durante el mes de referencia pero, si el país de destino u origen tiene un número insuficiente de operadores para el ítem de la NCM, el país se muestra enmascarado con el código “999”, cuya descripción también es ‘confidencial’ incluso a nivel país y producto.

Esto reviste gran relevancia para nuestro sector y genera preocupación ya que dificulta el análisis de la coyuntura sectorial y obstaculiza el seguimiento del comercio y detección de potenciales casos de dumping, entre otras cuestiones.

En este marco, el presente informe estadístico cuenta con un alto componente de operaciones bajo el rótulo de ‘confidencial’ por lo que debe tenerse más que presente a la hora de elaborar las conclusiones particularmente vinculadas a países de origen de las importaciones y a productos importados (Cuadros Nº3 a Nº7).

Por último, cabe señalar que tanto desde la CIAI y como desde la Unión Industrial Argentina se continúan haciendo gestiones de cara a restablecer el flujo y la calidad de los datos. Los mantendremos informados a este respecto.

A continuación podrán descargar el Anexo Estadístico 

 

Semáforo de la Indumentaria Argentina: Septiembre 2018

Pese a la devaluación, sigue subiendo la importación de ropa

En julio las compras en el exterior crecieron 26% en dólares y 18,3% en toneladas, respecto de igual mes de 2017.

Según el presente Semáforo de la Indumentaria Argentina del mes de septiembre, en julio pasado se observó un aumento en la entrada de ropa importada a través de la Aduana: trepó 26% en dólares y 18,3% en toneladas, tomando julio 2018 versus julio 2017, según el INDEC. La misma fuente consigna que en los primeros siete meses de 2018, las importaciones acumulan un incremento de 19,8% en dólares y de 25,4% en volumen, respecto de igual lapso de 2017. Por su parte, las exportaciones se muestran erráticas: en el acumulado enero-julio de 2018 totalizaron U$S 13,1 millones, 9,3% por debajo del valor del mismo lapso de 2017, según los registros aduaneros del INDEC.

Cabe destacar que la fuerte devaluación del peso (+65% desde los últimos días de abril) no se ve reflejada en el comercio exterior de ropa. Así, en agosto de 2018, la paridad cambiaria con China (origen de aproximadamente 70% de las importaciones de ropa en el país) mejoró 26,7% respecto de agosto de 2017, según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Esta dinámica aparentemente paradojal encuentra su explicación en que las importaciones efectivizadas en julio habían sido encargadas varios meses atrás, en virtud del comportamiento de las temporadas del mercado de la ropa, que requieren entre 6 y 12 meses de anticipación.

Por otra parte, el Semáforo de septiembre deja en evidencia una fuerte suba en los costos de las empresas del sector de indumentaria. Por un lado, la restricción financiera del BCRA se tradujo en un incremento al 53,1% anual de la tasa de interés para el financiamiento en cuenta corriente de las pymes. En este contexto, la actual crisis cambiaria complica las posibilidades de las empresas del sector para acceder a los fondos necesarios para solventar el capital de trabajo, al tiempo que pone en tensión la cadena de pagos.

Por su parte, la política de reducción de subsidios que lleva a cabo el Estado Nacional se traduce en un incremento de los costos de los servicios públicos para las empresas. Por ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires la energía eléctrica se encareció 67,5% en julio respecto al mismo mes de 2017, según datos del Instituto Estadístico de la Ciudad. Y en agosto de 2018 la nafta súper tuvo dos incrementos, con una suba anual acumulada de 48,2%.

En relación a la demanda de ropa, se verificó un comportamiento dispar según el canal de compra. Los comercios minoristas de todo el país, el segmento más importante del mercado, sufrieron una caída de sus ventas de 4,8% en julio respecto al mismo mes del año pasado, según información de la CAME. En el segundo canal en términos de importancia, los shoppings, las ventas de ropa en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano Bonaerense crecieron 3,7% interanual en junio de 2018, según las mediciones del INDEC. En el mismo período, las ventas de indumentaria y productos textiles en supermercados de todo el país crecieron 20,7%, también según el INDEC.

La reciente dinámica del dólar permite prever una aceleración inflacionaria de cara a los próximos meses. La última medición del INDEC de julio situaba a la inflación minorista en 31,2% interanual. Al mismo tiempo, los precios mayoristas acumulan una suba de 47,1%, lo que deja en evidencia la brecha absorbida por el canal comercial, en un contexto de debilidad de la demanda de bienes y servicios.

En efecto, el poder adquisitivo de los trabajadores formales cayó 4,5% en julio de 2018 respecto a julio de 2017, según el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET). Con el nuevo aumento de septiembre, las jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares habrán acumulado un aumento nominal de 19,1%, al menos doce puntos porcentuales por debajo de la inflación. Ambos factores explican la caída en el consumo y en la demanda, dinámica que probablemente se acentuará en los próximos meses por la nueva suba del dólar del mes de agosto.

Las expectativas de inflación para los próximos 12 meses se sitúan en el 30%, según la encuesta realizada por la Universidad Torcuato Di Tella. La misma universidad mostró que no hubo cambios en la confianza de los consumidores en agosto de 2018 respecto de julio de 2018. Sin embargo, si la comparación se realiza contra agosto de 2017, el indicador muestra un derrumbe de 23,9%.

En relación a los precios de la ropa, el INDEC relevó un aumento promedio de 19,6% en julio de 2018, respecto al mismo mes del año anterior. Si se compara dicho guarismo con la inflación general (+31,2%), es posible observar un abaratamiento relativo de las prendas.

En lo que hace a la producción nacional de ropa, el último dato disponible en INDEC del primer trimestre de 2018 mostraba una caída interanual de 6,2%. Esto tuvo su correlato en la reducción de 8,1% en el empleo del sector, si se contrasta el IV trimestre de 2017 e igual período de 2016 (últimos datos disponibles en el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación).

Por último, para todo 2018 el relevamiento del Banco Central sobre las expectativas del mercado realizado en el mes de julio estimaba una caída del Producto Interno Bruto (PIB) de 0,3%. Sin embargo, en los últimos días, el Gobierno Nacional difundió una nueva estimación propia, donde sostiene que el PBI caerá 1% en 2018.

DESDE AQUÍ PODRÁN DESCARGAR EL INFORME 

 

Semáforo de la Indumentaria Argentina: Agosto 2018

Las altas tasas de interés están ahogando a la ropa argentina

Para las pymes de la indumentaria, la financiación en cuenta corriente trepó al 46,7% anual. De este modo se  complica la cadena de pagos y se suma otro factor que resta competitividad al sector.

La nueva edición del Semáforo de la Indumentaria Argentinagenerada por la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) registra una subade la tasa de interés para que las PyMEs se financien a través de su cuenta corriente. Ese valor asciende a 46,7% anual, según estadísticas del Banco Central de la República Argentina. Estos valores tensionan la estructura de costos de las empresas y restan competitividad a la producción.

Respecto al resto de los costos, en julio se registraronnuevos aumentos de 48,2% sobre julio de 2017en el valor de la nafta, principal determinante de los costos logísticos. Y la energía eléctrica se encareció 67,5% en la Ciudad de Buenos Aires entre junio 2018 e igual mes de 2017, según el Instituto Estadístico de la Ciudad.

Por su parte, las ventas de ropa tuvieron un comportamiento dispar. El canal de comercialización más importante, los comercios minoristas, sufrió caídas en las ventas de 4,8% en junio de 2018 comparado con junio de 2017, según la CAME. El segundo canal, la venta de ropa en shoppings de la CABA más GBA,tuvo un aumento de 1,3% en mayo de 2018 respecto a igual mes de 2017, según el INDEC. En el mismo período, las ventas de indumentaria y productos textiles en supermercados de todo el país mostraron una suba de 7,6%.

En relación a estas variables, cabe agregar que la aceleración inflacionaria de los últimos tres meses llevó a una caída de 4,0% en el poder de compra de los salarios de los trabajadores formales, según registró el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET). Así, el resultado de la carrera entre precios, tarifas y salarios será determinante en la dinámica futura de nuestro sector.

En este contexto, los recientes aumentos de precios colocaronlas expectativas de inflación para los próximos 12 meses en el 30%,  según la encuesta realizada por la Universidad Torcuato Di Tella. La misma universidad mostró un aumento en la confianza de los consumidores de 0,8% en julio respecto a junio de 2018, aunque si la comparación se hace contra julio de 2017, el indicador arroja una caída de 14,6%.

Los precios de las prendas de vestir tuvieron un aumento de 18,3% en junio de 2018 respecto a mismo mes del año anterior, según el INDEC. Esta suba se posiciona un escalón por debajo del nivel general de inflación del 29,5%, según el propio INDEC.

Por primera vez desde 2015, la importación de prendas de vestir cayó: en junio se importó -2,8% menos ropa que en mismo mes del año anterior. Medido en toneladas, la importación cayó 13,8% interanual, según el INDEC. El precio promedio de las importaciones de ropa mostró una caída de 12,1%, con la misma fuente. Por su parte, el tipo de cambio real con China, principal destino de la ropa importada, mostró una suba de 26,9% en julio de 2018 respecto al mismo mes de 2017, según el BCRA.Por su parte, las exportaciones de ropa cayeron 6,4% en el primer semestre del año respecto a igual periodo de 2017, según los registros aduaneros del INDEC.

Ante la caída del consumo de ropa y el aumento de las importaciones del primer trimestre del año, la producción nacional de indumentaria cayó 6,2% interanual durante el primer trimestre de 2018 comparado con igual período del año anterior, según el último dato disponible en INDEC. De esta forma, el año 2017 cerró con una caída de 5,7%, que se sumó a la caída del 2016 de 11,7%. En combinación, la fabricación argentina de prendas de vestir se redujo 16,7% durante los últimos dos años.

La reducción de la producción industrial repercutió en la pérdida de puestos de trabajo asalariados registrados en la Seguridad Social. Según los últimos datos disponibles en el Ministerio de Trabajo, entre el cuarto trimestre de 2017 y mismo período de 2016 se perdieron 3.761 puestos, cifra que equivale a una reducción de 8,1% en el plantel del personal de nuestras industrias. Cabe aclarar que fuentes privadas estiman que hay una fuerte precarización del empleo, suspensiones de personal  y caída del empleo en el primer semestre de 2018, que aún no se reflejan en los guarismos oficiales.

Por último, para todo 2018, el consenso de las expectativas del mercado estima un crecimiento económico de 0,5%, según el relevamiento del Banco Central.

A continuación podrán descargar el Semáforo Edición Agosto 2018:  CIAI – Semáforo Agosto 2018

 

Semáforo de la Indumentaria Argentina – Julio 2018

Ropa hecha en Argentina,  en caída libre

El Semáforo de la Indumentaria Argentina de julio muestra una sensible bajaen el consumo y un aumento de las importaciones. Ambos efectoshicieron caer 6,2% la cantidad deprendas fabricadas por la industria nacional en el 1er trimestre, respecto de 2017.

En la edición de julio del Semáforo de la Indumentaria Argentina, se destaca el nuevo dato publicado por el INDEC sobre la producción nacional de ropa: cayó 6,2% en el primer trimestre del año, en relación al mismo período de 2017.

Otro aspecto negativo de la edición de julio: por primera vez desde el inicio de la publicación del Semáforo -en septiembre del año pasado-, 17 de las 18 variables presentan resultados adversos. La única excepción(el único dato en color verde) es el tipo de cambio real bilateral con China, que mostró una mejora interanual de 38% en junio de 2018. Esto otorgó un poco de aire a la industria nacional al encarecer la competencia de prendas importadas desde el gigante asiático.

En el contexto de las turbulencias cambiarias y de la habitual, estacionalidad, se registró un descenso en el ritmo de crecimiento de las importaciones de ropa: en mayo aumentaron 12,8% en dólares y 8% en cantidades respecto a igual mes de 2017, según el INDEC. Y los precios promedio de importación subieron 4,5%, movimiento que se da por primera vez desde que se elabora el Semáforo. Las exportaciones de indumentaria argentina, por su parte, mostraron un crecimiento de 1,4% en los primeros cinco meses del año respecto al mismo periodo de 2017, según los registros aduaneros del INDEC.

Respecto de las ventas de ropa, los últimos meses registraron caídas en todos los puntos de venta relevados. Según la CAME, en los comercios minoristas la reducción interanual para el Día del Padre fue del 9,6%. Ysegún el  INDEC, el descenso fue de 2,9% en Shoppings y 3% en Supermercados, ambas cosas en abril de 2018 versus abril de 2017. Esta dinámica descendente en las ventas no pudo ser compensada por el esfuerzo de la industria para contener los aumentos de precios de la ropa, que sólo subieron 17,1% interanual en mayo, varios escalonespor debajo de la inflación general del país (IPC con suba de 26,3%anual).

Ocurre que la caída de las ventas de ropa está explicada centralmente por la reducción del poder adquisitivo del salario de los trabajadores, baja que en mayo fue 2,5% para los asalariados formales, según el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET). La confianza del consumidor se redujo 0,3% en junio respecto a mayo (y 14,4% respecto a junio de 2017), mientras que las expectativas de inflación para los próximos 12 meses se posicionaron en el 30%, ambos indicadores elaborados por la Universidad Di Tella. En el relevamiento de expectativas del mercado realizado por el Banco Central, las proyecciones de crecimiento del PBI se redujeron en mayo a 1,3% para 2018, contrastando con el 2,5% de abril.

En relación a los indicadores que reflejan la evolución de los costos de las empresas de indumentaria, la tasa de interés para que las pymes accedan a financiamiento en sus cuentas corrientes promedió 45,1% durante mayo de 2018, según el Banco Central. El costo de la electricidad subió 67,5% respecto de mayo de 2017, según el Instituto de Estadísticas de la Ciudad de Buenos Aires, mientras que la nafta acumuló un aumento de 51% en junio respecto de igual período del año anterior.

Así, los costos subiendo alrededor de 50-60% interanual,junto a menores ventas, a lo que se sumó que los precios de los productos se ajustaron sólo un 17%,constituyó un combo dañino para la rentabilidad de las empresas del sector.

Por último, el Ministerio de Trabajo aún no actualizó la información referida a los puestos de trabajo asalariados registrados en la Seguridad Social. Según sus últimos datos disponibles, entre el tercer trimestre de 2017 y mismo período de 2016 se perdieron 4.055 puestos en la confección de indumentaria argentina, cifra que equivale a una reducción de 8,5% en el plantel del personal de nuestras industrias.

Acceda desde aquí al  Semáforo Julio 2018

 

Cuánto incide la industria textil-indumentaria en una jornada económica

La semana pasada el Ministerio de Hacienda de la Nación publicó la estimación del impacto económico por sector tras el paro general del 25 de junio. En base a datos publicados por el Gobierno, durante la jornada la pérdida económica total estuvo valuada en alrededor de $28.000 millones. De este total, aproximadamente $5.400 millones correspondió al sector de la industria manufacturera dejando en evidencia que la industria resulta el sector que genera la mayor contribución de valor a la economía nacional.

Ahora bien, si tomamos solo el segmento industrial de la cadena textil-indumentaria este número ascendería a los $300 millones en solo un día hábil y sin tener en cuenta al segmento vinculado al comercio (estimación CIAI en base a INDEC).

De esta manera, la industria textil-indumentaria continúa mostrando una posición de peso en el entramando productivo local generando valor agregado, impulsado la creación de empleo y traccionando al conjunto de la economía.

Fuente: American Retail en base a Ministerio de Hacienda

 

 

Informe Importaciones Prendas de Vestir: Enero – Marzo 2018

Durante el mes de marzo las importaciones verificaron una caída con respecto al mismo mes del año anterior. Así, dichos guarismos  se ubicaron en torno al -29,6% en dólares y -19% en kilos lo que redundó en que el valor importado superara los USD 50,3 millones y el volumen, los 2,6 millones de kilogramos en un mes (ver Cuadro Nº2 del Informe adjunto).

Comparando con marzo de 2016, tanto los valores como los volúmenes de prendas importadas verificaron importantes aumentos: +41% y +97%, respectivamente,  mientras que los precios cayeron un  – 27%.

Con respecto a los datos agregados de los primeros tres meses  del año en relación igual periodo 2017, estos mostraron un incremento que rondó el 12,6% en dólares y el 25,5% en kilogramos, alcanzando, los USD 162,2 millones y los  7,9 millones de kilogramos (ver Cuadro Nº1 del Informe adjunto). Tanto en dólares como en volumen, las cifras han resultado las más altas de –al menos- los últimos 17 años (ver Gráficos Nº 1 y 2 del Informe adjunto). Por su parte, el precio por kilo promedió los USD 20,42, dejando en evidencia una caída interanual del 10% en el primer  trimestre del año y continuando por la senda bajista desde el año 2016.

Los principales orígenes durante el periodo analizado  no variaron sustancialmente a los registrados en 2017 (ver Cuadro Nº3 del Informe adjunto). Siguiendo la tendencia, China se ubicó en el primer lugar durante los primeros tres meses del año alcanzando una participación del 61,3% del volumen total de indumentaria importada (ver Cuadro Nº4 del Informe adjunto). El valor total desde dicho origen superó los USD 99,4  millones durante el trimestre mientras que en kilos la cifra ascendió a los 5,5 millones. El precio promedio por kilo, con USD/Kg 18,09, se ubicó por debajo del promedio general.  Le siguen con valores y volúmenes mucho menores Vietnam, Bangladesh , Perú e India

Hacia el interior del universo de los rubros de productos más importados en el trimestre se encontraron, en primera instancia, los abrigos  con un 26,42% del total importado, los pantalones con un 17,28 % de participación y sweaters con un 17,17%  (ver Cuadro Nº7 del Informe adjunto). El 73% de los abrigos provinieron de China.

Dentro del rubro de abrigos lideraron el ranking de productos los de fibras sintéticas tanto masculinos como femeninos. (ver Cuadro Nº6 del Informe adjunto).

Se estima que en los próximos meses se amesetarán los volúmenes de importación, como consecuencia de la estacionalidad del ciclo de producción y comercialización y del incremento del tipo de cambio. En relación a los precios existe preocupación en el sentido de que las bajas son superiores a las que se perciben en las ventas on line en los mercado de origen.

Desde Aquí pueden acceder al anexo estadístico 

 

Semáforo de la Indumentaria Argentina

Nafta, tasa y luz, los tres costos que complican a la indumentaria

Con subas anuales de 43,8% y 67,5% para combustible y energía eléctrica y un costo de financiación de 35,7% al año, las fábricas y los comercios de ropa sufren mermas en su rentabilidad, en un mercado que ya está sufriendo por los importados.

En esta nueva edición del Semáforo de la Indumentaria Argentina, se destaca el intenso incremento en los costos del sector lo que afecta la competitividad de la industria nacional. Veamos caso por caso.

En abril se registró un aumento interanual de 43,8% en el valor de la nafta, principal determinante de los costos logísticos. Por su parte, la tasa de interés con que se financian las pymes en cuenta corriente se ubicó en 35,7% anual, inflando así los costos financieros. Mientras tanto, la energía eléctrica se encareció 67,5% en la Ciudad de Buenos Aires durante el último año, según el Instituto Estadístico de la Ciudad.

Las ventas de indumentaria reflejan un comportamiento dispar según el canal de comercialización que se analice. El más importante, los comercios minoristas, registraron caídas en las ventas de 2,8% en marzo de 2018 comparado con marzo de 2017, según la CAME. El segundo canal, la venta de ropa en shoppings de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano Bonaerense mostró una recuperación de 3,5% en febrero de 2018 respecto a igual mes de 2017, según el INDEC. En el mismo período, las ventas de indumentaria y productos textiles en supermercados de todo el país mostraron una suba de 15,1%.

Como se mencionó en ediciones anteriores del Semáforo, la evolución futura del consumo de ropa dependerá de lo que ocurra con el poder adquisitivo de la población. La aceleración inflacionaria de los primeros meses del año llevó a una caída de 1,4% en los salarios reales de los trabajadores formales, según registró el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET). Así, el resultado de la carrera entre precios, tarifas y salarios será determinante.

En este contexto, los recientes aumentos de las tarifas de los servicios públicos parecen haber afectado a la confianza de los consumidores, que cayó 8,5% en abril, según la encuesta realizada por la Universidad Torcuato Di Tella. Con respecto a abril de 2017, la caída es aún mayor: 13,2%.

Los precios de las prendas de vestir tuvieron un aumento de 17,4% en marzo de 2018 respecto a mismo mes del año anterior, según el INDEC. Esta suba se posiciona un escalón por debajo del nivel general de inflación del 25,4%, según el propio INDEC.

La presión de costos se da en un escenario de crecimiento de la importación de prendas de vestir: durante el primer trimestre del año, la suba interanual fue de 12,6% en dólares y 25% en toneladas, según el INDEC. El precio promedio de las importaciones de ropa mostró una caída de 10%. El tipo de cambio real con China, principal destino de la ropa importada, mostró una suba de 16,1% en marzo de 2018 respecto a mismo mes de 2017, según el BCRA.

Por su parte, las exportaciones de ropa cayeron 1,4% en el primer trimestre del año respecto a mismo periodo de 2017, según los registros aduaneros del INDEC.

Ante la caída del consumo de ropa y el aumento de las importaciones, la producción nacional de indumentaria cayó 2,1% interanual durante el cuarto trimestre de 2017, último dato disponible en INDEC. De esta forma, el año 2017 cerró con una caída de 5,7%, que se sumó a la caída del 2016 de 11,7%. En combinación, la fabricación argentina de prendas de vestir se redujo 16,7% durante los últimos dos años.

La reducción de la producción industrial repercutió en la pérdida de puestos de trabajo asalariados registrados en la Seguridad Social. Según los últimos datos disponibles en el Ministerio de Trabajo, entre el tercer trimestre de 2017 y mismo período de 2016 se perdieron 4.055 puestos, cifra que equivale a una reducción de 8,5% en el plantel del personal de nuestras industrias.

Por último, para todo 2018, el consenso de las expectativas del mercado estima un crecimiento económico de 2,5%, según el relevamiento del Banco Central.

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