Semáforo de la Industria Argentina de Confección de Indumentaria – Marzo 2018

La venta de ropa en los comercios cayó 1,5% en enero

En los shoppings de GBA, por su parte, la caída fue del 7% en el acumulado de 2017 contra 2016. En los supermercados de todo el país, sin embargo, el rubro indumentaria y textiles creció 6,8% el año pasado.

La nueva edición del Semáforo de la Indumentaria Argentina, correspondiente a marzo de 2018, deja en evidencia que las ventas de indumentaria no logran recuperar la senda del crecimiento. En los comercios minoristas las compras cayeron 1,5% en enero de 2018 contra igual mes de 2017, según la encuesta mensual realizada por la CAME.

Por su parte, las ventas de indumentaria en los shoppings de CABA y el conurbano bonaerense crecieron 1,4% interanual en diciembre según el INDEC, una suba insuficiente para compensar los bajos niveles de consumo de 2016. Además, en el acumulado total de 2017, las ventas de prendas de vestir en shoppings cayeron 7% respecto del año anterior. Sin embargo, en los supermercados de todo el país, las compras de ropa y productos textiles subieron 6,8% en diciembre respecto al mismo mes de 2016.

Este débil desempeño del consumo está principalmente asociado a la pobre recuperación del poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores, que sólo crecieron 0,4% entre diciembre de 2017 y diciembre de 2016, según el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET).

Las perspectivas futuras sobre el consumo de ropa dependen de diversas variables, aunque una resulta clave: el resultado de la carrera entre los precios y los salarios. Según muestra el Semáforo -generado cada mes por la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI)-, el consenso de los analistas del mercado prevé una inflación en torno al 20% para 2018, al tiempo que el Gobierno apunta a cerrar las negociaciones paritarias en torno a la meta inflacionaria del 15%. La concreción de ambas expectativas supondría la reducción del poder de compra de los trabajadores, lo que impactaría negativamente en las ventas de ropa.

Por su parte, la entrada de prendas importadas subió 59,8% en enero de 2018 comparado con el mismo mes de 2017. Si se analiza el comportamiento de las cantidades importadas de indumentaria, el incremento fue aún superior, de 83,3%. El precio promedio de la ropa importada, por otra parte, bajó 12,8%, según información del INDEC. Y el tipo de cambio real con China, principal origen de la prendas extranjeras, mostró una suba de 12,3% en febrero de 2018 respecto de febrero de 2017, según el BCRA.

Por su parte, las exportaciones de ropa cayeron 22,8% en enero de 2018 respecto al mismo mes de 2017, según los registros aduaneros del INDEC.

La caída del consumo de ropa llevó a un abaratamiento relativo de los precios de las prendas, que sólo aumentaron 16,9% entre enero de 2017 y enero de 2018. Esto es, varios escalones menos que el 25% de inflación general de la economía argentina, según las mediciones del INDEC.

Como consecuencia de la caída del consumo de ropa y el aumento de las importaciones, la producción nacional se redujo: la baja fue de 1,1% interanual durante el tercer trimestre de 2017, el último dato disponible en INDEC.

La caída de la producción industrial, a su vez, fue de la mano de la pérdida de puestos de trabajo, computando a los asalariados que están registrados en la Seguridad Social por la industria de confección de ropa argentina. Según los últimos datos disponibles en el Ministerio de Trabajo, entre el segundo trimestre de 2017 y el mismo período de 2016 se perdieron 3.925 posiciones, cifra que equivale a una reducción de 8,1% en el plantel del personal de nuestras industrias.

Por último, con respecto a indicadores más generales, el consenso de las expectativas del mercado estima un crecimiento económico de 3% para 2018, según el relevamiento del Banco Central. Asimismo, los referidos aumentos generales de precios no sólo afectaron la capacidad de consumo de ropa, sino que también encarecieron los costos de las industrias y los comercios. En enero de 2018, por caso, la energía eléctrica mostró un aumento de 174,4% respecto de enero de 2017, según el Instituto Estadístico del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Y la nafta súper sufrió nuevos aumentos en febrero de 2018, con lo cual acumula una suba de 36,9% respecto de igual período de 2017.

En este contexto, la confianza del consumidor cayó 3% en febrero respecto a enero, según la encuesta realizada por la Universidad Torcuato Di Tella (sin embargo, si se compara este indicador con respecto a febrero de 2017, el valor muestra una suba de 7%).

Finalmente, a pesar de la decisión del Banco Central de la República Argentina (BCRA) de iniciar un camino descendente en la tasa de rendimiento de las LEBACs, el sistema financiero mantiene en 35,8% anual la tasa de interés para financiar a las pymes en cuenta corriente, restando así competitividad a la industria nacional.

 

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