| Desde
la salida de la Convertibilidad la economía argentina ha mostrado índices
sorprendentes de recuperación. Como ejemplos cabe recitar un crecimiento
anual acumulativo del PBI del 9%; bajas de los índices de desocupación
a la mitad; superávit comercial y fiscal crecientes y un conjunto de otras
variables que muestran una admirable capacidad de reacción de un país
cuya economía, aplicando políticas inconsistentes, provocó
la peor crisis social, política y económica de nuestra historia.
"Nuestro
sector acompañó esta etapa de expansión sin descuidar al
mercado interno, al que abasteció con variedad en diseños, calidades,
volúmenes, cantidades y precios" Hay indicios que el proceso
señalado tiene perspectivas de sostenerse en los próximos años,
con índices menos espectaculares, pero que -para una historia económica
argentina acostumbrada a la alternancia de períodos cortos de mejora con
crisis intermedias- señalan un cambio muy alentador. Si el año
próximo la economía creciera al 4%, sería la primera vez
en cien años que un hecho semejante se produce. Gracias a las políticas
económicas post crisis aplicadas, luego de 4 años ininterrumpidas
de crecimiento, no existen : - Atraso cambiario, ni - Tasas de interés
reales muy positivas, ni - Déficit fiscal primario, ni - Necesidad
de captar fondos en el exterior.
El sector
indumentaria Nuestro sector acompañó esta etapa
de expansión sin descuidar al mercado interno, al que abasteció
con variedad en diseños, calidades, volúmenes, cantidades y precios.
Y mostrando también una actitud responsable respecto de la traslación
de costos, fácilmente verificable al ver de qué manera los índices
de precios de salida de fábrica de indumentaria son sensiblemente más
bajos que los generales y/ o de los insumos. Siguió afianzándose
también el proceso de identidad de la indumentaria argentina, basada en
diseño, calidad y moda, con respuesta muy positiva de los turistas extranjeros
que nos visitan y la simultánea inserción de marcas nacionales en
los mercados más exigentes del mundo. En este camino seguimos comprometidos
institucionalmente para optimizar los esfuerzos de un empresariado cada vez más
profesionalizado para ponerse a la altura del segmento de mercado a quien va dirigida
nuestra producción. El escenario internacional -perturbado por el
efecto China y otros países de la región- muestra cómo las
economías desarrolladas apelan a todos los recursos legales en defensa
de su producción local. Desde nuestra Cámara seguiremos defendiendo
los legítimos intereses de los empresarios, en su mayoría titulares
de Pymes. Ellos incluye el combate a toda forma de competencia desleal y el pedido
de establecimiento de políticas de Estado que alienten l a inversión,
con acceso al crédito y normas laborales modernas que permitan un grado
de competitividad adecuado. Estamos trabajando en todos estos temas. Y además
organizando y participando en ferias y eventos locales e internacionales, rondas
de negocios, misiones inversas, etc. También estamos comprometidos en fortalecer
la capacitación, fomentar las relaciones vehículo para cabalizar
los requerimientos de entidades o empresarios internacionales interesados en vincularse
con productores y diseñadores argentinos. En este mismo sentido, seguimos
reforzando el contacto periódico con las universidades y centros de formación
profesionales moda y diseño, que han ganado reconocimiento internacional
por los programas y su excelencia educativa. En un contexto de desafíos
permanentes, incertidumbres y negociaciones internacionales complejas, el mercado
de la indumentaria argentina está en condiciones de responder y afianzar
su posición, en ese marco la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria
está comprometida a ser un medio de facilitación y defensa de los
intereses del sector empresario.
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