España: Inditex, Aldi, Walmart, Ikea, dinastías distribuidoras plantan cara a ricos tecnológicos

Las grandes familias de la distribución destacan por haber levantado un imperio desde el anonimato

  • El 12% de las fortunas del mundo que superan los diez dígitos provienen de la moda y ‘retail’…
  • … frente al 9% que son del sector tecnológico

La tecnología ha cambiado el mundo. Un hecho que ha hinchado el bolsillo de los más visionarios en este ámbito. Por ello, los primeros puestos del ránking de las grandes fortunas está ocupado por los millonarios tecnológicos. Aunque hay un sector que se rebela ante esta ‘dictadura’: la distribución.

Fortunas familiares y poco mediáticas. Dos cualidades que comparten las principales dinastías del retail (distribución minorista). Según la lista de Forbes, el 12% de las fortunas del mundo que superan los diez dígitos provienen de la moda y retail, frente al 9% que son del sector tecnológico. Aunque existe gran diferencia regional. El principal sector de multimillonarios en Europa es la distribución con el 21% y la industria de la tecnología ni aparece entre los cinco primeros sectores. Por su parte, en Estados Unidos, los multimillonarios de la tecnología representan el 14%, mientras que en el sector distribución surgen el 9% de las grandes fortunas.

Un ejemplo de esta competición es el hombre más rico del mundo: Jeff Bezos. El fundador de Amazon ha logrado levantar una fortuna de 95.500 millones de euros (120.000 millones de dólares) gracias a su dominio de la distribución online. Bezos, que tiene el 17% de su compañía, fundó Amazon en Seattle en 1994 cuando dejó su puesto en un fondo de alto riesgo para vender libros por internet.

Con esta decisión, Bezos revolucionó la venta al por menor y la forma de leer. El empresario presentó el lector de libros electrónicos Kindle en 2007. Ahora es el producto más vendido de la compañía. A sus 54 años, el hombre más rico del mundo ya no sólo se dedica a vender productos por internet. Amazon también recoge sus ganancias de otras vías como las producciones audiovisuales, proveer de infraestructura en la nube y un productor de electrónica. Este hecho provoca que sea considerado un millonario de la industria de la tecnología. Un imperio que ha levantado sobre su persona, y que estar por ver si alguno de sus cuatro hijos dan continuidad a su imperio.

LOS IMPERIOS ESPAÑOLES

Sí habrá herederos en Inditex. La familia Ortega ya está involucrado en el imperio que levantó el patriarca. Amancio Ortega es el quinto hombre más rico del mundo, por detrás de Jeff Bezos, Bill Gates (Microsoft), el inversor Warren Buffett y Mark Zuckerberg (Facebook). Sus hijas Marta y Sandra están integradas en la fortuna familiar valorada en 62.108 millones de euros (77.100 millones de dólares).

Los Ortega destacan por su discrección. El fundador de Inditex, de 81 años, ha logrado levantar la mayor empresa téxtil del mundo desde el anonimato. Más aún, cuando en 2011 cedió el trono ejecutivo de la compañía a Pablo Isla. Amancio Ortega se mantiene como máximo accionista, con el 59% de Inditex, y mantiene su papel de inversor en actividades como el sector inmobiliario, a través de Pontegadea, o en actividades como la hípica de lujo con Grilse, sociedad que dirigen su mujer Flora y su hija Marta.

En España también destaca el imperio de los Roig. Los verdaderos jefes de Mercadona, el matrimonio de Juan Roig y Hortensia Herrero, en la actualidad, según la revista Forbes, posee 8.000 millones de euros, 5.000 millones del presidente de Mercadona y 3.000 millones de la vicepresidenta del Consejo de Administración de la compañía. Al igual que en Inditex, dos de las cuatro hijas de la familia Roig ya han tomado posición la cadena de supermercados líder en España.

Juan Roig, presidente de Mercadona

EL LUJO FRANCÉS

En Francia destaca la dinastía de los Arnault. Una familia que controla el 95,4% de la marca de lujo Christian Dior, que posee directamente y a través de cuatro holdings diferentes. El grupo familiar destaca por ser el máximo accionista de Louis Vuitton (LVMH), con 46,7% de la compañía. Considerado el mayor fabricante de artículos de lujo del mundo.

Al frente de esta fortuna está Bernard Arnault. El empresario de 68 años, y padre de cinco hijos, no solo ha levantado un imperio en la venta minorista de artículos de lujos. Esta dinastía también ha apostado por invertir en empresas como Carrefour y Hermes, así como en resorts de lujo en los Alpes franceses, el sur de Francia y las Maldivas, que también se recoge en su fortuna valorada en los 54.300 millones de euros.

Bernard Arnault, propietario del grupo de artículos de lujo LVMH

Forbes y Bloomberg consideran al patriarca de los Arnault como el hombre más rico de Francia y el séptimo del mundo. Por su parte, la revista Challenges señalan a la familia Bettencourt Meyers, dueños de L’Oreal, como la segunda fortuna en este país con 36.000 millones de euros. En tercera posición están Gérard Mulliez y su familia, propietarios de la cadena de supermercados Auchan, Decathlon, Kiabi, Leroy Merlin. Su riqueza está estimada por Challenges en 33.000 millones de euros.

LOS AUSTEROS ALEMANES

Los dos ejemplos más claros de dinastías de distribución y poco mediáticas están en Alemania. Por un lado, Dieter Schwarz dueño del Grupo Schwarz. Aunque este empresario alemán de 78 años es conocido por haber convertido el modesto negocio que levantó padre durante la segunda guerra mundial, en la cadena minorista de alimentos más grande de Europa: Lidl. Su fortuna se eleva hasta los 18.700 millones.

Una cifra que también alimenta Kaufland, la otra gran cadena del grupo. Tras más de diez año retirado del puesto ejecutivo de la gran cadena, Dieter Schwarz apostó por una vida austera y con gran participación en Heilbronn, ciudad alemana donde vive junto a su mujer y dos hijos.

Su competidor y compatriota no se queda atrás. Aldi, el negocio familiar de ultramarinos de los hermanos Albrecht es hoy un imperio que traspasa fronteras. Todo comenzó en 1962, cuando Karl y, su hermano pequeño, Theo, heredaban la tienda de su madre situada en Essen, Alemania.

No obstante, Karl Albrecht murió en 2014. Su patrimonio, valorado en 27.400 millones de euros, según Forbes, lo heredaron sus hijos Beate y Karl Albrecht Jr. Por su parte, la muerte de Theo Albrecht en 2010 tuvo como consecuencia la transferencia los 18.600 millones de euros de fortuna que a sus hijos Berthold y Theo Albrecht Jr.

Pero la herencia empresarial no recaería de manera directa en los hijos de los hermanos Albrecht. La austeridad y protección del negocio llevó a Karl a fundar la Fundación Siepmann, a principios de los años 70, como organismo de control de Aldi-Süd. Un movimiento parecido realizó Theo en Aldi-Norte, ya que el 61% del accionariado pasó en aquella época a manos de la Fundación Markus, el 39% restante lo fragmentó a su vez en otras dos fundaciones: la Fundación Luke y la Fundación Jakobus.

Una fragmentación que se creó para “proteger a la empresa de una excesiva influencia de la familia”, señalaba Theo Albrecht Junior en una de las escasas entrevista concedidas por la familia que publicó el diario económico Handelsblatt en 2016. No obstante, los herederos mantendrían una influencia importante, incluso con posibilidad de veto, en el Consejo de Administración de las distintas fundaciones.

Un actuación similar a la que realizó el fundador de Ikea. Ingvar Kamprad, quien falleció la pasada semana a los 91 años de edad, no beneficiará con su herencia a sus cuatro hijos. El empresario, que ocupaba el puesto ocho en el índice de multimillonarios de Bloomberg gracias a su control de una fortuna minorista global valorada en 47.700 millones de euros, decidió apostar por una estructura única establecida para asegurar la independencia y la supervivencia a largo plazo del concepto de Ikea.

Un hecho que se producía porque Kamprad “no estaba interesado en el dinero”, aseguraba Per Heggenes, máximo ejecutivo de la Fundación Ikea a Bloomberg en 2012. “Eso queda claro por la manera en que estructuró la propiedad”, añade. Los biógrafos de Kamprad siempre han destacado que el empresario tenía un escaso afán de protagonismo y pese a tener una de las fortunas más grandes del mundo lleva un estilo de vida sencillo y austero. No le gustan los lujos y valora la humildad, incluso llega a utilizar el transporte público en ocasiones.

LOS WALTON: LOS GRANDES REBELDES

La familia que más destaca en este choque entre millonarios tecnológicos y ‘retailers’ son los Walton. Gracias al imperio de Walmart, la cadena de supermercados estadounidense fundada por los hermanos Sam y James ‘Bud’ en 1962, ha logrado hacer sombra en su propio país a las fortunas de millonarios de Silicon Valley como Larry Ellison (Oracle), Sergey Brin (Google) o Larry Page (Alphabet).

Jim y Alice Walton, herederos de WalMart

Los siete herederos de Sam y Bud controlan más de la mitad de las acciones de la compañía y tiene un patrimonio conjunto de 104.000 millones de euros, según la revista ‘Forbes’. Destacan por encima del resto Rob Walton, el primogénito que dirigió la compañía tras la muerte de su padre Sam en 1992 durante 23 años. Este abogado de formación no destaca por su discreción. Su pasión por los coches antiguos y de alta gama es muy popular en el país. También destaca Alice Walton, hermana de Rob y la mujer más rica de EEUU con una fortuna valorada en 26.000 millones de euros, no participa de la gestión de la cadena de supermercados y es conocida por su afición al arte.

En otro territorio donde manda la tecnología como es Asia también destaca la fortuna de Tadashi Yania. La persona más rica de Japón es el presidente y mayor accionista de Fast Retailing, el minorista de ropa más grande de Asia y matriz de Uniqlo. Su fortuna se estima en 18.000 millones de euros. Yanai también es conocido por los dos campos de golf en la isla de Hawai, Maui.

Fuente: América- retail

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